Crítica de Batman Vs Superman: El Origen de la Justicia, por Cristian Olcina


Debajo de la foto está la crítica escrita del filme, más formal y analizada; más abajo está la crítica emitida por radio, más informal y un poco más ppersonal, en dos versiones, la que tiene solo el audio radial y la otra con audio y video del Profe de Cine filmado mientras hablaba por radio.

Esta crítica está libre de spoilers y cuenta menos del argumento que el segundo tráiler del film.



Expectativas vs Realidad

Por Cristian Olcina

Las expectativas generadas por Batman Vs Superman han sido extraordinarias. ¿Podrá la experiencia de visionado de cada cinéfilo igualar la expectativa sobredimensionada de un simple filme? La experiencia obviamente depende de cada uno, no todos se emocionan con lo mismo, no todos son fans de los súper héroes, no todos aman los cómics. Ciertamente el filme tiene la capacidad de emocionar, entusiasmar y deleitar a parte de la audiencia. Lo he comprobado personalmente a sala llena. Y en mi calidad de fan de Superman, admirador de Batman, lector de cómics y cinéfilo empedernido; voy a hablar desde el corazón con respecto a mi experiencia y desde el cerebro con respecto a algunas cuestiones formales que puedo analizar como cineasta y crítico de cine de facto.


¿Qué me pareció el filme? Pues, me encantó; fue la película que más disfruté en el año. Me entretuve, me entusiasmé, me reí, vitoreé, aclamé, aplaudí y me emocioné hasta las lágrimas; no solo en las escenas previstas para la emotividad, sino también en escenas de tragedia humana y hasta de acción inclusive. Fue una experiencia que pocas veces tengo  la suerte de vivir en la sala cinematográfica. Sobre todo, porque cuando uno va estudiando y aprendiendo cine, cada vez es más crítico frente a los filmes, cada vez es más analista, y hasta más cínico quizás; y cada vez acepta menos filmes que antes hubieran sido recibidos con los brazos abiertos.


¿Pero qué es lo que tiene este filme que produce esas emociones y se lleva la calificación de 10 por parte de este crítico? La película tiene una suma de notas cinematográficas bien tocadas por su director como si fuera una orquesta. A quién escribe estas líneas, la sinfonía cinematográfica generada fue gloriosa. Tenemos dos personajes queridos, escenas de acción épicas y espectaculares, una trama que engancha, una adaptación de diversos cómics que generan cierta complicidad con el lector, y una nueva adaptación de Batman que es realmente cool y que tiene características y escenas jamás vistas antes en el celuloide. Esas escenas entusiasman y pueden generar un goce extra al amante de las historietas donde previamente se han visto estas características de Batman.


El murciélago es ahora más obsesivo, más violento, más alejado de la ley que antes, inclusive hace gala de ello y se denomina delincuente a sí mismo. No solo eso, llega a marcar como ganado a determinados delincuentes. Pero como todos saben, Batman tiene un límite, que es matar. ¿Respetará este Batman más violento ese límite?, no se los contaré, véanlo con sus propios ojos.


Este Batman además sueña, pero recordemos como es su psiquis; es un hombre traumado por la muerte violenta de sus padres, es una persona que pasa las noches entre delincuentes de una ciudad corrupta, que ve lo peor de la condición humana; por ende, sus sueños son pesadillas. Y estas pesadillas son joyitas del filme que al liberarse de la necesidad de tener una continuidad lógica dentro de la trama, logran hacer una serie de escenas de una condición absolutamente lúdica, que sirven principalmente para deleitar al espectador, que cae cómplicemente en ese juego, pero además avanzan la trama desde el punto de vista de la psiquis de Batman, de lo que hay en su cabeza y de los miedos que tiene. Especialmente cuando ha descubierto que hay un ser que podría causar no solo su propia muerte, sino también la aniquilación de la raza humana.


Su desconfianza natural, más una serie de malentendidos, trampas y manipulaciones, hace que el murciélago decida enfrentar al extraterrestre, que actúa de facto como un semi dios. Lex Luthor el antagonista clásico del Kryptoniano siempre tuvo recelo sobre esa condición del Hombre de Acero por encima de la humanidad, pero ahora el vigilante de Gótica toma esa posta para sí mismo, viéndose como un salvador de la humanidad frente a la supuesta amenaza de un extraterrestre tremendamente poderoso como Superman.


Mucha gente, que no ha tenido la suerte de conocer obras como The Dark Knight Returns de Miller, se pregunta: ¿Cómo puede ser que se enfrenten Batman y Superman? Para luego alegar ¿No son héroes los dos? Esta premisa se desarrolla como núcleo de la película, pero el filme es mucho más que eso, y sabiendo que está Lex Luthor en la trama, sabemos que hay un verdadero villano. Contar más que eso en el desarrollo del guion sería arruinar varias sorpresas de la trama, y es mejor no hacerlo, como por ejemplo lo que cuenta el segundo tráiler del filme que arruina sorpresas importantes y resuelve parte de la trama inclusive.

Portada de The Dark Knight Returns, y fotograma de Batman Vs Superman.

Una vez visto, un enfrentamiento de Superman y Batman es absolutamente lógico en un principio, a la hora de conocerse por primera vez. Ya que es una lucha de egos, de seres especiales, grandiosos, necesarios y temidos. Es una lucha de egos, que se expande en la vida real, entre los fans, entre cual es mejor, cual vende más, cual es el preferido de la gente. Ese espíritu lo ha tomado la película y su maquinaria promocional para  atraernos al esperado estreno. Y ese enfrentamiento que atrae, también puede ser a su vez la maldición principal del filme, frente a las expectativas de parte de la audiencia que crea que el filme es solo eso.


Además de eso hay otras cosas, muchas de las cuales no las revelaré, sin embargo me referiré a algunas características que son básicas, conocidas o deducibles. Una de estas cosas es el hecho que el filme es la continuación directa de El Hombre de Acero de 2013, film que no solo se referencia en este filme, sino que además es el puntapié directo para el conflicto, y encima de eso inclusive tiene escenas del clímax de ese filme donde la lucha contra Zod hace estragos en Metrópolis, pero esta vez vistas desde el punto de vista de Batman, o más específicamente de su alter ego, Bruce Wayne. Y eso es algo fundamental de mencionar, porque aun con la introducción del murciélago, sigue básicamente siendo una secuela de El Hombre de Acero, un filme que fue divisivo, pero exitoso.


Retomando el feeling de ese filme, la narrativa, la tónica y la ideología propuesta; este nuevo filme ahonda sobre eso, y es muy parecido en algunos aspectos y enfoques al filme de 2013. Lo cual para muchos es la continuación de un éxito y para otros, algunos de ellos haters, es seguir hundiendo el destino de DC-Warner en el barro. Batman V Superman es tan divisiva como Man of Steel, y su suerte frente a la audiencia está ligada a la aceptación o no del primer filme. Para ser absolutamente concretos, a quien le gustó El Hombre de Acero, le va a gustar Batman Vs Superman, para el que despreció aquel filme, solo le espera más desprecio a la salida del cine. Y esa podríamos decir que es la bala de plata de la crítica cinematográfica de Batman Vs Superman, Si te gustó El Hombre de Acero mirala; si no te gustó, evitala.


Y ese feeling, esa narrativa, ese estilo, es diametralmente opuesto al que impuso Christopher Nolan en su trilogía del Caballero Oscuro. Y esa es otra de las maldiciones del filme, la comparación con esa trilogía y prácticamente el olvido de que este filme es una secuela de gustó El Hombre de Acero. Al introducir al personaje de Batman, e inclusive contar brevísimamente el origen del personaje, las comparaciones de los críticos van hacia Nolan en vez de ir hacia el previo producto de Snyder, y hay cierta injusticia en eso. Sobre todo, porque las películas de Snyder no pretender ser las de Nolan, ni de emularlas, ni tampoco tienen la enorme pretensión de aquellas, sobretodo la pretensión de “realismo” del británico. Snyder Busca otra cosa, es comiquero, su hermano es autor de cómics, él mismo se saca una selfie con una primera edición del Action Comics N° 1, donde debuta Superman. Y esos estilos son muy diferentes. Esperar que los filmes de Snyder sean los de Nolan es injusto, incorrecto y anti cinematográfico.

Zack Snyder y su selfie en el 75º aniversario de Superman en la Comic-Con de San Diego 2013. 

Esa misma falsa expectativa que se vio decepcionada con la primera parte de Superman, se ve ahora desde la misma perspectiva con Batman Vs Superman. Pero no hay que quedarse en el pasado, ni hay que santificar a los actores, el cine evoluciona, cambia, se adapta, no se queda en el tiempo. Los que tuvimos la suerte de ver Batman de Tim Burton en 1989, nos parecía que Michael Keaton era irremplazable, pero el mismísimo Bob Kane, creador del personaje dijo que Val Kilmer era el mejor, y luego todos amamos a Christian Bale, una elección de primera para el personaje. Pero hay que aceptar la realidad, Christian Bale ya no está, ni tampoco Christopher Reeve, ni tampoco la visión y la dirección de esos filmes. Y la segunda regla de la crítica cinematográfica es que hay que criticar a los filmes por lo que son, no por lo que quisiéramos que fueran. La primera regla, por si se lo preguntan, es que hay que ver el filme antes de criticarlo, regla que en este caso fue absolutamente despreciada por millones, que criticaron demencialmente a Ben Affleck por el sólo anuncio de su presencia, también fueron muy duros contra el director por las elecciones de Gal Gadot como la Mujer Maravilla y Jesse Eisenberg como Luthor; y también con otras diferentes cuestiones que se iban sabiendo del filme.

Reeve Vs Keaton en figuras de acción, el duelo que muchos querrían.

Hoy ya no estamos frente a supuestos, estamos frente a una realidad concreta, frente a un filme estrenado, y muchas de esas críticas injustas se ahogan en su propio veneno. Ben Affleck ha demostrado sin lugar a dudas que puede ser Batman, y un gran Batman, además. Creando un personaje oscuro, obsesivo, pensativo, de pocas palabras, apesadumbrado sin ser depresivo, y que sugiere una enorme violencia contenida; que, a su vez mezclada con el temor contenido, ese temor traumático y perseverante que algunos hemos tenido la desgracia de tener frente a un asalto armado, se manifiestan en sus violentas pesadillas. Affleck no solo está a la altura del reto, sino que además hace una de las mejores actuaciones de su carrera. Ya nos había demostrado que podía actuar muy bien en Perdida de Fincher, pero acá sorprende que no haya bajado notablemente el nivel frente a aquel filme. Además en cuanto a la parte física, sin lugar a dudas es el Batman más destacado, donde su capacidad de lucha cuerpo a cuerpo es excelente, sorprendente y puede hacer las delicias de los fans del personaje. Y otras dos cosas para destacar son la quijada de Batman, sin dudas la mejor, la más impactante y comiquera; y el traje, muy superior al de la trilogía de Nolan, el mejor de todos en mi opinión; que además tiene un enorme movimiento, sobretodo en la capucha, y también tiene ese aire a historieta. Y el batimóvil recupera el aire de algo único que se había perdido en la trilogía anterior, especialmente en el tercer filme, retomando una estética de automóvil estilizado, para superhéroes, y no un vehículo militar en serie como el Tumbler. Este no es un auto que merezca ser llamado con otro nombre; es, y se siente como un verdadero batimóvil.


Gal Gadot por su parte tiene un papel mucho más pequeño como la Mujer Maravilla, sin embargo es absolutamente destacado dentro del filme, no parece insertado solo para meter un personaje que venda más, y es una versión contemporánea, correcta y plausible de la heroína más famosa. Yo era uno de los que hacía la barra por el casting de Gina Carano cuando se la rumoreaba para este rol, y cuando se supo que su compañera de Rápidos y Furiosos iba a ser la guerrera amazona en la gran pantalla, mi ligera decepción, no dio paso a la crítica injusta ni a la soberbia, sino a la expectativa en lugar del entusiasmo. Snyder no se caracteriza por hacer malos cástines, y a la hora de elegir un actor hay que ver como es la visión del director sobre el personaje, para saber si realmente es la elección correcta. No se equivocó. Hoy, con el diario del lunes, vemos un personaje que llega, que entusiasma, y que ha gustado a muchos. Y personalmente, y pensando como cineasta, veo que para este papel en particular, la elección de Gadot es preferible a la de Carano, o cualquiera otra de las que se haya rumoreado.



En cuento al Kryptoniano, se destaca nuevamente un buen cumplimiento del rol por parte del británico Henry Cavill, que en este filme hace a un Superman más heróico, más entregado a la causa humana, más golpeado por el debate sobre su existencia, y mucho más fuerte en apariencia luego de haber hecho un entrenamiento espectacular que hace que este Superman tenga una masa muscular muy superior al del filme anterior y tenga un look impresionante, mucho más fiel al cómic que cualquier versión anterior del personaje en el cine. El arco dramático que tiene el personaje en el filme funciona muy bien, y la resolución de sus conflictos con la visión que tiene el mundo sobre él, es extraordinaria. Además, el director muestra una enorme valentía en desarrollar ciertas escenas que ni el mismísimo Nolan, con su búsqueda de realismo se animó a hacer. A la salida del cine vamos a salir queriendo más a este personaje, que en algunos aspectos termina más humanizado que el mismísimo Batman, único humano de La Trinidad.

La Trinidad

La película sin embargo no es perfecta, tiene algunas escenas y personajes que se podrían haber resuelto mejor. Por ejemplo el personaje de Lois Lane, a pesar de estar bien interpretado por Amy Adams es como que todavía no termina de encontrar su lugar dentro de la saga, y varias veces termina siendo la dama en peligro a ser rescatada, algo que en cierta forma disminuye al personaje y queda un tanto pasado de moda. Y en cuanto a Luthor, el antagonista por excelencia de Superman, a pesar de estar muy bien interpretado por Jesse Eisenberg, se puede llegar a sentir que el personaje no ha entregado todo su potencial en este filme y hay una escena en particular que podrían sugerir que el personaje va a volver con toda su fuerza y potencialidad desarrollada en algún filme posterior. Por momentos se siente como si esta fuera la precuela del personaje. Lex ahora tiene cierto rasgo de locura, cierta psicopatía, más sugerida en pequeños diálogos que mostrada. Y muestra que el personaje puede llegar a ser verdaderamente malévolo en sus planes. La resolución del primer ataque contra Superman es sublime y sorprendente. En mi subjetiva opinión personal, los mejores Luthor y Lane, siguen siendo los interpretados por Michael Rosenbaum, y Erica Durance en Smallville, aunque no tenían mucha ayuda de los guiones precisamente.


Otros problemas del filme se encuentran en ciertas líneas de diálogo que pueden ser interpretadas como ridículas, y ciertos excesos en la banda sonora, como por ejemplo la música muy invasiva por momentos y cierto aire a reciclaje en los temas que ya estaban en Man of Steel, especialmente el primero, aun cuando funciona como un identificador de Superman. Pero donde más invasiva y notoria es la música, es en la introducción de la Mujer Maravilla, donde el tema cambia a un aire más rockero y se destaca una guitarra con una clara melodía, si bien es cierto el impacto funciona en la audiencia, en un análisis más fino salta bastante el recurso, y para el cinéfilo más entrenado muy probablemente le parezca evidente el trazo grueso en la construcción de la escena.
Pero el problema más obvio y profundo está en el arco dramático del personaje de Batman, donde deja de aborrecer a Superman de manera muy arrebatada, casi como siguiendo un mandato del guion, más que con una progresión natural y orgánica del personaje que demande el cambio. Aun cuando desde el guion hay una justificación precisa e interesante donde se mezclan pasado y presente y coincidencias comunes. Pero no “se siente” del todo correcto, por más que las escenas estén. El cerebro del director, no siempre puede engañar al corazón de espectador.


Y algo que también puede ser negativo del filme es su duración, con dos horas y media, es y se siente largo. Esto no significa que sea lento o pesado, pero al no tener los personajes un desarrollo absoluto como sí tuvo el Superman de 1978, un filme de tres horas; eso hace que se siente que la duración no se justifica a pleno. Aun así, al filme no le sobran escenas, no tiene partes aburridas y tiene un buen arco dramático. Pero para el que no se enganche, obviamente mientras más largo peor.


Otras críticas que se le hace al filme son, en cambio, sin fundamentos. Criticar la falta del realismo comparándolo con el cine de Nolan, o su estilo, está fuera de lugar. Criticar que el filme no tiene el estilo de Marvel tampoco es válido. Criticar la falta de humor, que es manifiesta en el filme, es pedirles peras al olmo. ¿Por qué debería tenerlo? ¿Por qué muchos se arrogan soberbiamente la capacidad de legislar las condiciones que debe tener un filme de superhéroes? ¿Por qué los filmes de superhéroes deben tener humor? ¿Por qué deben ser “realistas”? ¿Por qué se deben parecer a los de Marvel? ¿O por qué deben ser fiel al cómic? Entre otros planteos que hace la audiencia. Personalmente disfruto los filmes de Marvel, me encantó el humor de Los Vengadores, la ligereza y creatividad de Ant Man, el realismo de Batman Begins, la fidelidad al cómic de Deadpool. Pero recordemos la segunda regla de la crítica, debemos ver al filme, y criticarlo, como lo que es; y no lo que quisiéramos que fuera.

Foto oficial que publicó Warner Brothers para ilustrar la elección de Affleck como Batman

La expectativa sobre el filme ha sido extraordinaria, la crítica previa al casting fue desmedida, y las reacciones frente a noticias del filme también han sido extraordinarias. La animosidad frente al filme, a DC, y al estilo también han sido extraordinarias. Pero para este fan de Superman, crítico de facto y cineasta, la experiencia de ver a estos héroes de manera épica en la gran pantalla también fue extraordinaria. Fue por lejos la película que más disfruté en el año, la que más me emocionó, la que más me entusiasmó, la que más vitoreé, y como crítico honesto debo decirlo. Cumplió mis expectativas, que eran muchas. Y me encantó. Ahora bien, esto no es garantía desde ningún punto de vista, de que vaya a ser la experiencia de ustedes. Los ingredientes para un gran experiencia están, las sorpresas están, los personajes están. Solo falta que quien vaya a verla le interese, que le guste este tipo de filmes. Ya que muchos van obligados, porque gracias al marketing y a la presión social “sienten” que tiene que ver el filme; un verdadero despropósito. Y que también vayan con expectativas razonables y realistas. A ver el filme que es, y no el que quisieran ver; a ver un filme de Snyder, no uno de Nolan; a ver un filme fantástico y no uno realista; a ver un filme pochoclero, y no cine arte. Si es lo que les gusta; vayan, relájense, y disfruten; pero recuerden que en el duelo “Expectativas Vs Realidad”, hay una sola de ellas que va a salir siempre ganadora.


Cristian Olcina

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Aquí está la crítica en el programa radial, con el audio que se transmitió al aire, grabado. Más abajo, la misma crítica pero con video:



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Aquí está la crítica en el programa radial, con el Profe de Cine filmado mientras hacía la crítica radial.


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Una columna radial que explica una problemática que se da aquí:  Columna de Cultura Cinematográfica Nº 7: El Problema de los Puntajes en las Críticas
El Profe de Cine luego vio la Versión Ultimate Edition que tiene media hora más y agregó lo siguiente:
Mirá el trailer final aquí:







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