Crítica A Santa Evita Por Cristian Olcina En 100% Cine



Santa Evita es una serie bien hecha, pero tiene problemas morales que devienen de su alejamiento histórico, aquí vamos a hacer el análisis completo. 
Advertencia: Para espectadores no argentinos, esta crítica podría contener algunos spoilers, aunque menores; dado que en el análisis histórico se habla de algunas cosas que se ven, pero sobre todo de cosas que no se ven. Para un argentino, que ha crecido estudiando Perón y Evita, se puede considerar libre de spoilers. Debajo de la foto, la crítica escrita más formal; más abajo la crítica radial, más informal, completa en los reproductores de audio solo, o de YouTube con video.

El Dr. Ara con el cuerpo embalsamado.


El Cine, La Historia, la Moral, y sus conflictos.

Por Cristian Olcina

Santa Evita es una serie de 7 capítulos que cuenta una historia macabra, en la cual se muestra los pormenores del embalsamamiento de la primera dama argentina, Eva duarte de Perón, y luego el recorrido que hizo ese cuerpo embalsamado por distintos lugares, cuándo fue secuestrado por los militares que lo sacaron del poder, tomado como un trofeo de guerra. A su vez, la historia cuenta de manera paralela, y un tanto superficial, la historia de ella, y de cómo llega a ser la esposa del presidente, también en una tercera línea paralela, muestra la historia de un periodista, que 20 años más tarde está investigando dónde puede estar el cadáver, ya que se ha difundido un rumor de que le van a devolver el cadáver al general Perón, el cual está en el exilio. La serie es interesante y debe ser necesariamente evaluada desde tres perspectivas distintas, de tres formas, con tres miradas que ataquen la problemática de la serie, sobre tres ejes distintos; en un primer lugar la evaluaremos desde un punto de vista cinematográfico, en un segundo lugar la evaluaremos desde un punto de vista histórico, y, en tercer lugar, y evaluaremos desde un punto de vista moral.

Eje 1: Cinematográfico.

En el primer eje, el cinematográfico, podemos decir que la serie es buena y quizás hasta decir que es muy buena; tiene una producción del más alto nivel, con una fiel reconstrucción de época, un guion bastante sólido; en normas generales, correctas interpretaciones; y es una serie que engancha el espectador, se siente atraído por la trama, quiere ver que pasa; es una serie muy maratoneable. Desglosando específicamente todas esas cosas, podemos destacar, en el rubro actoral, la interpretación de Natalia Oreiro, que ya ha demostrado ser una gran actriz, su actuación es absolutamente notable; por momentos, en algunos planos, según como le dé la luz, realmente parece la verdadera Evita, se siente como si estuviéramos viendo un documento histórico restaurado a color, dónde realmente estuviera ella; y en ese sentido, logra ser la mejor Evita en la historia del cine, la más parecida, y la que más nos atrapa. 

Extraordinaria Natalia Oreiro como Evita

Del otro lado de la balanza actoral, está la penosa interpretación de Perón por parte de Darío Grandinetti, quién hace el peor Perón de la historia del cine. Aun si despreciáramos completamente a Perón de la forma más potente, y que lo consideremos un dictador, un tirano, un pedófilo, o un ser absolutamente nefasto; no se puede negar que el general Perón era una persona absolutamente carismática, y cualquiera que haya escuchado una entrevista, o un discurso, puede apreciar que era una persona seductora, que sonreía mucho, que compraba a la gente con su discurso. Darío Grandinetti es todo lo opuesto, no solo que no es parecido y la caracterización también falla, que sería lo de menos; sino que hace a un Perón depresivo, que jamás sonríe, que parece que estuviera a punto de suicidarse en cada escena en la que sale. Es como si hubieran filmado primero le escena de la muerte de Evita, y le hubieran dicho: "ponete triste y deprimido", y luego se hubiese olvidado de cambiar el gesto, como si se hubiera quedado bloqueado en eso, y finalmente no hubiera cambiado la actuación para las otras escenas. Eso es problemático, porque ente otras cosas, es imposible enamorarse de un ser así, ni que lo sigan millones fanáticamente; y es ilógico para una mujer inteligente y hermosa como Evita, de enamorarse de ese ser tan angustiante; el Perón de la vida real era otra cosa. 

El Perón depresivo de Grandinetti

También en el rubro actoral se debe destacar la actuación del español Francesc Orella que hace del doctor ara, que es un personaje interesante, bien construido, bien interpretado, y que en cierta forma se ve envuelto por una situación extraordinaria que marcara su vida para siempre. Ellos son los protagonistas de una de las tres historias que corren paralelas en distintos tiempos, dónde se ven que Perón y Eva se conocen, donde se juntan, donde tienen que lidiar con su enfermedad, y su muerte. Pero no es el centro de la historia el relato de la vida de Perón y Evita, sino que es como el marco histórico más bien que le da más sentido a la segunda historia, que es la más jugosa, que es la del embalsamamiento del cadáver por parte del Dr. Ara y su robo por parte de los militares, lo que lleva a los diversos destinos que tiene este cada cadáver; y en ese sentido, se destaca la interpretación impactante de Ernesto Alterio como el coronel Moori Koenig, que es el encargado de lidiar con el cuerpo de Evita, lo cual lo va llevando a la obsesión, y a la locura. Esa historia, que es la más jugosa, también es la más macabra, y la más perversa, dónde se ve que determinados personajes, entre ellos el coronel mencionado, tienen como una obsesión con ese cadáver, e inclusive hasta un sentimiento de atracción sexual hacia él. Lo que no muestra concretamente la serie, es que abusen de ese cadáver. 

Excelente Ernesto Alterio como el Coronel Moori Koenig

Y la tercera historia que le da como una especie de marco a la serie, es la del periodista que recibe el dato de que le van a devolver el cadáver de Evita a Perón y se pone a investigar dónde está, quién lo tiene, y comienza una peligrosa investigación, que sirve más que todo como disparador de los flashbacks de las escenas de Evita y Perón, y por otro lado de los destinos del cadáver. Esa tercera historia es más o menos innecesaria. Y si bien es cierto, le da cierto dinamismo al relato, al cortarlo en varias partes, no aporta sustancialmente a lo que es el corazón del relato en sí mismo; salvo en el capítulo final, donde tiene un poco más de protagonismo, y se mezcla un poco con otra de las historias, es una línea de tiempo casi innecesaria, aunque no está mal. En cuanto a lo que es la dirección, la puesta de cámara, la parte técnica, la reconstrucción de época, y la producción; son realmente del primer nivel y no se puede discutir de que es un producto muy cuidado.

Eje 2: Histórico.

En el segundo eje, el del análisis del aspecto histórico, si bien es cierto, que la novela en la cual está inspirada  la serie, se reconoce como ficcional, la serie se toma muchas licencias, y en ningún momento aclara su carácter de ficcional, ni tampoco hay una leyenda que diga que lo sea, y cambia mucho la realidad, al punto tal de poder ser acusada de propaganda peronista, porque en cierto sentido, las escenas de Perón y Evita son muy maniqueas; básicamente Perón y Evita son muy buenos y los que los rodean son buenos; en cambio los militares que lo sacan del poder son malos, muy malos. Lo que no se explica en ningún momento, es porque lo quieren derrocar a Perón, porque lo tratan de tirano y de dictador, y al no dar una explicación, simplemente abre la puerta para pensar de que eran víctimas inocentes de distintos poderes, que vaya a saber que espurios motivos tendrían, al menos la serie tiene la delicadeza de no decir que “es una conspiración internacional del FMI, y de estados unidos, de la derecha, el sionismo internacional, (y vaya a  saber que más cosas) en contra de la argentina, porque Perón era pueblo” y cosas por el estilo, sino que deja esa puerta abierta para que el espectador peronista llene con sus adoctrinadas creencias, lo que haya que llenar en este vacío que hay en el guion. 

La realidad concreta es que Perón efectivamente era un tirano, y era un dictador fascista, que hizo que hizo trampa pervirtiendo el congreso, para así llamar a una reforma constitucional, que era en realidad era inconstitucional, porque no había sido correcto el procedimiento, y así reforman la constitución nacional para eternizarse en el poder. Lo que no muestra la serie, es que Perón encarcelaba a opositores, uno de los más notables ejemplos de esto, fue Ricardo Balbín, con quien luego hubo un abrazo famoso en los 70; gran mérito de Balbín, no de Perón, porque este lo había metido preso injustamente, y el otro en aras de la reconciliación argentina, y de lograr la no violencia, abraza a su captor. Lo que no dice la serie tampoco es como se organizaban las cosas en el gobierno, y como se lograba está beneficencia que hacía Evita. Se la muestra en determinados momentos con su fundación regalando cosas a personas necesitadas, que pueden llegar inclusive hasta ser casas esos regalos; lo que nos muestra, es de donde sacaba esos fondos, no se la muestra apretando a empresas y empresarios, por ejemplo, cosas que sucedieron en la realidad. Tampoco se la muestra peleándose con entidades de beneficencia privada, que ya venían trabajando hacia mucho tampoco, pareciera que ella hace caridad solo de la generosidad de su corazón, pero de algún lado sale ese dinero, y no de ella.

Adoctrinamiento escolar a los niños en la dictadura de Perón.

Una de las cuestiones históricas que probablemente sea de las más deshonestas de la serie, es cuando se muestra a Evita como el principal motor por el voto femenino, que si bien es cierto fue una de sus banderas, y fue promotora; de la forma que está mostrado en la serie, es como si hubiera sido una causa que ella hubiera empezado, incentivado, y logrado llevar a cabo prácticamente sola. Como si todo el mérito fuera de ella, y como si la oposición hubiera sido grande, pero la realidad es que las iniciativas de voto femenino ya traían cerca de 50 años de presentarse de diversas formas, por distintas personas, con distintos partidos, y en distintas ocasiones, inclusive en el congreso de la nación en numerosas oportunidades; además la oposición también había presentado el mismo proyecto, y se terminó votando de forma unánime, a diferencia del poroteo que se ve en la serie. Ella lo que hizo en todo caso, fue tomar esa posta y dar el paso final, pero si uno no supiera nada de historia y viera la serie solamente, diría que el voto femenino en la argentina fue casi solamente gracias a Evita.

Propaganda peronista actual

Tampoco muestra que Perón en su final estaba jaqueado por una crisis económica, porque se habían gastado todo, e imprimían en demasía, lo cual género una gran inflación, que a su vez hizo que la llegada de los militares (otros militares al menos) en el 55, no fuera una tragedia para el país, sino que se sintiera como una liberación, de ahí el nombre revolución libertadora. Tampoco la serie muestra que Perón en el periodo del 52 al 55 luego de la muerte de Evita hasta ser derrocado tiene una novia de 14 años con la cual convive, llamada Nelly Rivas, que estuvo con él hasta la llegada de la revolución libertadora, en ese entonces ya tenía 16 años. Un dato que los peronistas siempre tratan de olvidar, pero que está perfectamente documentado, ¿cómo podríamos apreciar el amor de Perón a Evita y el dolor de su muerte y la veneración a su cadáver si en otra escena de la serie saliera acostándose con una nena de 14 años? Obviamente la serie al llegar la revolución, convenientemente lo muestra a Perón solo, y reemplaza a Nelly Rivas con un perro caniche como objeto de su afecto a ser perdido. Todas esas omisiones hacen que históricamente sea bastante incompleta, bastante parcial; pero no todo el problema son las omisiones, sino también las adiciones; especialmente las imágenes reales de archivo con verdaderas filmaciones de Perón y Evita en momentos históricos y frente a las grandes masas, lo cual refrenda el aspecto de que estamos viendo hechos reales y pretende , deshonestamente, desficcionalizar la serie. Todo esto hace pueda ser considerada con bastante justicia: propaganda peronista.

Perón y su novia de 14 años Nelly Rivas
Eje 3: Moral

En el tercer eje, está la cuestión moral. O sea, la moralidad de haber hecho esta serie, y de haberla hecho de la forma en como se hizo. Uno puede alegar que una historia basada en hechos reales no tiene por qué ser necesariamente realista, o fiel a los hechos, simplemente se puede inspirar en los mismos, y uno puede generar ciertos cambios en aras de la narración cinematográfica, o del mensaje, o lo que fuera. Eso es básicamente cierto, pero el problema moral que tiene en este caso, es que esos cambios que no reflejan la historicidad de los hechos, generan propaganda, y no pueden ser fácilmente justificados por ese hecho artístico, como sería en otros casos. Esto se da por diversos motivos, porque el partido peronista es el que ha gobernado en su mayor parte en los últimos años en la argentina, y ha sido un partido que excepto en uno solo de sus gobernantes, siempre ha generado pobreza, siempre ha avalado la corrupción, y siempre ha adoctrinado en el populismo y mentido a la población; por lo tanto, es dañino. Además, el culto a su líder, un fascista y dictador, es incompatible con la democracia y con la moral. Curiosamente, argentina es una excepción a nivel mundial al respecto; en la década del 40 se exaltaba Hitler en Alemania, a Mussolini en Italia, a Perón en la argentina, y a Stalin en Rusia; la historia condenó a Hitler, a Mussolini, y Stalin, y en esos países ya se los ha superado, no se les rinde culto, no se sigue su partido, y hasta hay prohibiciones al respecto. Sin embargo, en la argentina, luego de 80 años, seguimos adoctrinados en el peronismo, y santificando a dictadores y a fascistas. Y eso es gran parte de la decadencia argentina, porque es una decadencia moral. Por lo tanto, hacer una serie así, que exalta a un dictador fascista y lo muestra en una luz noble, aun cuando pudiera justificarse desde el punto de vista funcional o artístico, es inmoral. 

Esto es muy fácil de entender para un extranjero (no argentino) donde se considera que Perón fue un dictador, pero no tan fácil de entender para un nacional (un argentino) porque curiosamente esa es una idea novedosa en argentina, debido a décadas de adoctrinamiento peronista en las escuelas, y fuera de ellas, donde se lo pone como un pobre presidente democrático que fue derrocado por viles intereses extranjeros. De hecho, hace unos años, en un capítulo de Los Simpsons, hay una escena donde uno de los personajes hizo un chiste diciendo que en la dictadura de Perón la gente desaparecida seguía desaparecida, y otro le agrega que la esposa de Perón era Madonna, ambos personajes claramente mezclaban cosas de la ficción y la realidad.  Y solo por esa línea, hubo una fuerte protesta del peronismo, un ex legislador pidió la censura del mismo, desde el estado no se accedió formalmente al pedido, pero el capítulo finalmente no se emitió en la argentina. Por lo tanto, es difícil entender para un argentino esta cuestión moral, porque la mayoría ni siquiera sabe que Perón fue un dictador; pero para que el público argentino quizás lo entienda bien digamos lo siguiente: si uno hiciera una serie donde pusiera en buena luz a Hitler, ¿eso sería aceptable desde un punto de vista moral? ¿nos podríamos escudar con que es una ficción? ¿o que es simplemente un producto de entretenimiento? Seguramente quien hiciera esa serie sería acusado de nazi, con justa razón. 


Yendo más a la cuestión argentina aún, si hiciéramos una serie donde mostraremos en buena luz al dictador Jorge Videla, y donde no se viera que mataba y desaparecía gente, por ejemplo, ni se vieran las flagrantes violaciones a los derechos humanos, ni se vieran los groseros errores en economía, y simplemente se mostrara las cosas buenas que hizo, y exaltando lo poco bueno que puede haber hecho, como si fuera algo maravilloso, ¿no seríamos intensamente criticados en la argentina? ¿no se nos consideraría pro dictadura / fascistas / anti democráticos? Sin embargo, el doble estándar que hay en la sociedad argentina, gracias al adoctrinamiento, permite que esta serie y otros productos sobre Perón que lo exaltan, y que ocultan que fue un dictador que encarcelaba a los opositores, prohibida a la oposición hablar en los medios, que convivía con una niña de 14 años teniendo 60, por algún motivo no parece ser inmoral. Sin embargo, hay que decirlo con todas las letras, lo es, es inmoral hacer un producto que le lave la cara a un dictador fascista. Vale la pena reflexionar sobre el tema. Eso, lamentablemente arruina desde un punto de vista moral la serie, que es de buena calidad cinematográfica.

A título personal, me gustaría que hicieran una secuela de la serie, con la misma calidad cinematográfica y un poco más realista, que se llame: Nelly Rivas

Cristian Olcina 

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Aquí está crítica de audio que se emitió por FM Play el día 06/08/2022, más abajo, en el reproductor de YouTube, exactamente la misma crítica pero con video:


Aquí la misma crítica radial, pero con video:


Mirá el tráiler aquí:



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